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SOLEMNIDAD DE LA
SANTÍSIMA TRINIDAD
Mayo 26,
2013
TEMA:
" Predicadores de la Buena Nueva "
Lecturas: Proverbios 8:
22-31; Romanos 5: 1-5; Juan 16: 12-15
INTRODUCCIÓN:
Dice la leyenda que una vez San
Agustín paseaba por la orilla del mar, dándole vueltas en su
cabeza a muchas de las doctrinas sobre la realidad de Dios,
una de ellas la doctrina de la Trinidad. De repente, alza
la vista y ve a un hermoso niño, que está jugando en la
arena, a la orilla del mar. Le observa más de cerca y ve
que el niño corre hacia el mar, llena el cubo de agua del
mar, y vuelve donde estaba antes y vacía el agua en un
hoyo. Así el niño lo hace una y otra vez. Hasta que ya San
Agustín, sumido en gran curiosidad se acerca al niño y le
pregunta: : "Oye, niño, ¿ qué haces ?."
Y el niño le responde: "Estoy sacando todo el agua
del mar y la voy a poner en este hoyo". Y San
Agustín dice: "Pero, eso es imposible".
Y el niño responde: "Más imposible es tratar de
hacer lo que tú estas haciendo: Tratar de comprender en tu
mente pequeña el misterio de Dios". Una bonita historia o leyenda como introducción a la fiesta de
hoy.
EXPERIENCIA:
1. Alguien se nos podía acercar un día, entablar cierta conversación
superficial, pero una vez que ya han adivinado que no
escondemos nuestra identidad como discípulos de Jesús, se
atreverían a preguntarnos : "¿Y cómo sabe Usted que
Dios existe ?. Probablemente se nos cortaría la
respiración, y si por casualidad era una conversación en una
comida, donde esa gente que se sienta a nuestro lado,
extraños a nuestras vidas,hacen esas y muchas otras
preguntas similares, en tales instantes, seguro que se nos
atragantaría la comida. La gente anda buscando respuestas a
los "grandes interrogantes de la vida". Y
cuanto tienen una oportunidad, no la desperdician y van
adelante con sus inquisiciones, que denotan no solo
curiosidad intelectual, sino sobre todo, una
BÚSQUEDA DE DIOS. A veces, da la impresión que
la gente anda como perdida o sin rumbo fijo, y buscan a
alguien que les dé cierta dirección, alguien que sepa dar
una respuesta profunda, a estas preguntas del ser humano
sobre la propia identidad, sobre Dios, sobre la muerte,
sobre el cielo. Ni ellos se escapan de las preguntas ni
nosotros nos escapamos de las posibles respuestas.
2. El Predicador o Catequista puede preguntar a cada
uno de los miembros de su grupo: ¿ Qué respuesta
podían Ustedes dar a una persona que les hiciera esta
pregunta sobre la existencia de Dios ?. ( Y dejar que
los presentes puedan dar cada uno su respuesta a esta
pregunta .......)Aunque pueda parecer una pregunta
fuera de lo corriente, la gente se acerca a uno con ellas,
más si uno es sacerdote, o lleva un hábito que le
identifique como una persona religiosa. Pero también en la
vida diaria y a las personas seglares la gente les hace esas
u otras preguntas a muchos seglares, líderes,
catequistas... Probablemente, en primera reacción, la
respuesta normal y natural es tratar de explicarle a esa
persona la necesidad de esta EXISTENCIA de
Dios, haciéndole reflexionar sobre todo aquello que está a
nuestra vista y en lo cual no reparamos, o no consideramos.
Ya los Filósofos lo habían hecho. Hablan del
Universo, de la Creación, de la Perfección del Creador, de
la Inteligencia de Alguien Creador de todo este universo,
su Belleza, Orden, Perfección, Movimiento...
Todo ello está al alcance de nuestra mente, y como dice el
mismo San Pablo. Ciertamente, podemos probar la
EXISTENCIA de Dios.
3. Pero yo creo que cuando
la gente nos hace estas preguntas sobre Dios, ellos quieren
adentrarse en algo más profundo, algo que tenga un mayor
impacto, algo de mayor significado personal. Al fin y al
cabo, pruebas sobre la existencia de Dios,
ellos mismos las pueden leer y analizar, y probablemente,
ya lo han hecho muchas veces, en los libros numerosos que
hay sobre este tema, y sobre las mismas pruebas filosóficas
sobre la existencia de Dios. Lo que ellos buscan con la
pregunta, es: "Cómo, desde dentro de nosotros, lo
podemos saber, qué hay en lo más profundo de mi ser, de mi
alma, que me lleve a creer, a someter mi entendimiento y
voluntad ante este ser que llamamos Dios, cuál es nuestra
EXPERIENCIA de Dios”.
Casi como si
nos preguntaran, " porqué nos hemos enamorado de
Dios ". Cual es la diferencia vital que uno ha
encontrado en esta experiencia que la lleva en lo profundo
del alma y que viene a ser parte de la identidad esencial de
la persona, del discípulo. Eso, es lo que quieren oir, y
esa es la experiencia vital de la que ellos quieren
participar, porque sin duda hay falta de paz, de armonía, en
esas vidas donde no está Dios. Es la experiencia de
Dios, de los místicos. Es la relación con este
Dios, que es UNO y TRINO, teológicamente
hablando y que es experimentado en MIL
maneras por todos los que se acercan a Él con corazón
humilde, sincero y abierto. Es una pregunta no solo para
ser hecha por los que no creen a los que creen, sino también
para hacérnosla nosotros a nosotros mismos en este día en
que celebramos la Solemnidad
de la Trinidad, de un Dios Uno y Trino.
II.- REFLEXIÓN BÍBLICA:
Primera Lectura:
Proverbios 8: 22-31
1. La lectura de hoy nos conecta con el concepto de
Sabiduría que encontramos en los Libros Sapienciales del
Antiguo Testamento. Hay una personificación y un himno a
esta Sabiduría, que se nos presenta como un atributo de Dios
y del Rey-Mesías. El libro de los proverbios, también
llamado el libro de la Sabiduría, se le atribuyo al Rey
Salomón, por lo menos algunas de las partes. Hay
composiciones diversas de otros autores que han dejado su
sabiduría en sus palabras.
2. Para nosotros esta personificación de la Sabiduría
es ciertamente algo divino, es Dios, y alcanza su plenitud
en Jesús, que es la Palabra sabia del Padre, enviada al
mundo. Es una palabra creadora del universo, según
atestigua el primer capítulo del Evangelio de San Juan.
También los Padres de la Iglesia reconocen este mismo
concepto de Sabiduría plena en la persona de Cristo. Jesús
es La Sabiduría del Antiguo Testamento. En
la tradición judía la persona que tiene esta sabiduría se
equipara con una persona que ha desarrollado en gran manera
su VIRTUD. Una persona sabia es una persona
virtuosa. Los infieles, los paganos, e incluso los que
llegan a presumir de sabios según la literatura helénica, no
han llegado a comprender la base de esta sabiduría divina.
Se mueven en el ámbito pagano donde no hay acceso a los
rayos de luz y ciencia que provienen de Dios.
3. La Sabiduría es un concepto que está en el corazón
del plan de Redención de Dios Padre. Cuando la humanidad ha
quedado sumida en el pecado y las tinieblas debido al pecado
original de nuestros primeros padres, el orden establecido
por Dios en la Creación primitiva se vio interrumpìdo y
quebrado por el pecado. Es entonces cuando la sabiduría de
Dios, eterna, obra en el tiempo esta intervención milagrosa,
sacando a la humanidad de su más negro destino. Este texto
de los proverbio que leemos en este Domingo y otros
similares, sirvieron a los primeros cristianos de referencia
para poder intentar comprender algo de la divinidad y de la
eternidad de este Dios, uno y trino, que en Jesús obra el
portento de la renovación del mundo.
Tercera Lectura:
Evangelio: Juan 16: 12-15
1.Este fragmento constituye
una parte del discurso de despedida de sus discípulos en La
Última Cena. Lo primero que aparece es esta promesa del
Espíritu Santo que les va a iluminar de tal manera que todo
lo que Él les ha revelado como legado del Padre, aparecerá
fresco en sus mentes y en sus corazones. La acción del
Espíritu que descenderá sobre sus seguidores será una hora
para completar la misión de Jesús en la tierra. Los
apóstoles serán instruidos por el espíritu en la
verdad (v. 13). Él hará presentes las riquezas
del misterio de Cristo, que hasta ahora ha estado velado, de
tal manera que aún en el momento de la Ascensión de Jesús al
cielo le preguntan si esta el momento cuando va a establecer
su reino. Sus discípulos han sido hombre duros, de poca
inteligencia, pero el Espíritu ablandará esta dureza para
ser dóciles a la nueva
sabiduría.
2. Después de la recepción
del Espíritu Santo, en Pentecostés los Apóstoles quedaran
llenos de los dones de este mismo Espíritu que les dará las
fuerzas necesarias para salir por el mundo entero y predicar
la doctrina que el Maestro les ha dejado como legado. ,Esta
nueva misión cuenta con la promesa de la presencia de Jesús,
que con su poder de glorificado ahora, puede decir en todo
plenitud de autoridad : "Yo estaré con Ustedes hasta
el fin de los tiempos”. Esta asistencia y
presencia le da a la Iglesia una seguridad propia y una
certeza en su propagación de la VERDAD y de
todo el mensaje de liberación de Jesús, y en resistencia
contra los poderes del mal y del error. Ya sabemos de las
dificultades y de la misma soledad que sufren todos aquellos
que anuncian la Palabra de Dios, sobre todo aquellos que lo
hacen en situaciones donde es difícil ser testigo anunciante
de dicha Palabra. Hay muchas coacciones, hay mucho cinismo
hoy día, y la labor del Evangelizador se hace muy cuesta
arriba al ver el desinterés de tantos y la escasez de las
multitudes que queremos llevar a enamorarse del mensaje de
Jesús. Hay mucha soledad en este campo de "misión"
y de la Predicación de la
Verdad.
Pero la promesa de Cristo esta siempre ahí,
al lado y dentro de la mente y el corazón del Evangelizador,
para que no se canse, para que no desista de la labor.
Habrá cinismos e insultos y hasta persecuciones de las misma
familias que no quieren comprender la verdad del mensaje.
Pero al Evangelizador no se le pide que tenga éxito,
solamente se le pide que cumpla con su misión. Al que
anuncia la palabra como misionero del mensaje trinitario
solo se le pide que sea FIEL a la persona
que representa, Jesús, y a su mensaje. Los corazones
llegarán a cambiar solo por la gracia de Dios, que El da a
quien quiere y como quiere.
3. El testimonio personal será el arma de mayor
influencia que el anunciador de la VERDAD DE JESÚS
puede llevar consigo. De nada valen los
sermones, y las palabras, y los programas, y los planes. El
Misionero Evangelizador debe ir convencido de que la Palabra
que predica es fuente de vida, y que esta vida se transforma
y se traduce en frutos de buenas obras: compasión,
unidad, solidaridad, presencia, paz, amor
y sacrificio incondicional, entrega, esfuerzo,
generosidad. Todo ello es fruto del Espíritu que
debe animar el corazón del Evangelizador y que debe
transmitir a todo los que reciben su mensaje, pero como
mensaje auténticamente vivido y contemplado en unión de
meditación primero. Esta tarea misionera, esta
NUEVA EVANGELIZACIÓN hoy es el gran reto de la
Iglesia para todos, los que son enviados oficialmente a
este anuncio de la Palabra por la Ordenación Sacerdotal,
pero también aquellos que han sido bautizados ya y que han
recibido esta misión en virtud de la participación, por el
Bautismo, en la labor de "Cristo, ungido sacerdote,
profeta y rey". El proceso de Evangelización
iniciado por Jesús hace dos mil años, sigue adelante gracias
al impulso misionero de toda la Iglesia, Jerarquía y
Laicado, y fortalecido por la Gracia de ese Dios, Uno y
Trino, que ha querido compartir su VIDA con nosotros.
III.- RESPUESTA A LA
PALABRA:
1. Esta celebración de la
Santísima Trinidad aparece en nuestro Calendario Litúrgico
coronando todo el ciclo pascual. Tiene sentido de final
de etapa salvadora y de doxología última por esa obra
redentora y glorificadora de Dios, llevada a cabo en el
tiempo por Jesús, Hijo de Dios. Desde un punto de vista
histórico, esta Fiesta vino a resolver un problema pastoral:
como consecuencia de las doctrinas de Arrio
( 280-336) que negaba la unidad, igualdad y
consustancialidad de las tres Divinas Personas, y a
consecuencia de ello, resurgió durante el Monasticismo una
fuerte espiritualidad trinitaria. El misterio de la
Santísima Trinidad es la parte central de nuestro
CREDO. Estos fueron elaborados en los primeros
siglos para dar estructura a la Fe de los primeros
cristianosy han sido proclamados siempre en la vida de la
Iglesia. El Concilio de Nicea (325) y el
Concilio de Constantinopla (381) dieron la
formulación teológica exacta de este misterio. Al celebrar
esta fiesta, hay que decir que no se trata de celebrar estas
verdades abstractas que se desarrollan al lado de los
términos y conceptos de Substancia, Naturaleza,
Persona.... No. Se trata de conectar con los
hechos que nos han traído la salvación, hechos reales, de
presencia, del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo en la
vida de la Iglesia. Lo que celebremos hoy es el misterio
dinámico, activo, amoroso y salvador de las tres Divinas
Personas en relación con la Humanidad: "Rescatada
por el Hijo, en nombre del Padre,, por la fuerza de su amor,
que es el Espíritu Santo, en la Iglesia, que es para
nosotros el Sacramento de Salvación" (Lumen Gentium 48 ),
por medio del cual entremos en comunión vital con
las tres Divinas Personas. Por el Bautismo somos hechos
HIJOS de Dios, incorporados a Cristo por la
fuerza del Espíritu, que habita en nosotros
y nos da la capacidad para llamar a Dios
"PADRE".
2. Al contemplar el misterio de la Santísima
Trinidad, hemos de considerar la gran diferencia
que hay entre "saber de Dios" y
"conocer a Dios". Nuestro saber teológico sobre
Dios puede ser muy extenso y podemos aducir múltiples
pruebas sobre la realidad divina. Y sin embargo, el alma
más sencilla, unida en dependencia total a Dios, puede
darnos ejemplo de lo que es la verdadera sabiduría.
Muchos santos ha habido que apenas podrían haber
pasado los límites mínimos de formación teológica y sin
embargo estaban profundamente llenos de Dios. Al final no
son los conocimientos los que nos hacen mejor, sino el
crecimiento en la Fe y en el Amor a este Dios Uno y Trino.
Este conocimiento íntimo establece una relación profunda con
Dios, hasta llegar a la dimensión mística que los santos
experimentaron, de unión total, con Dios. Es el poner en
práctica las palabras de San Pablo a los Gálatas: "No
vivo yo, es Cristo quien vive en mí " ( Gal. 2, 20
).
3. Karl Rahner ha dicho que
ser cristiano equivale a ser místico. Quizá
esta afirmación nos sorprenda algo, aunque en realidad no
debiera ser así. Una de las expectativas del cristiano
debiera ser esta unión íntima con Dios, en relación profunda
y personal. A veces nuestros hermanos separado nos
sorprendan de la manera como nos hablan de esa relación. Y
quizá nos pone un poco a la defensiva. Pero, una relación
personal con Dios, a través de Jesús y hecho posible por la
gracia del Espíritu Santo, debe ser la meta de todos y cada
uno de nosotros, los cristianos. Se ha dicho que
“la Trinidad es la mejor comunidad ".
La comunidad cristiana exige
que cada uno de nosotros, se abra, se vuelva, y se dé
enteramente al otro sin dejar de ser uno mismo. Como las
personas de la Trinidad. Esto es lo que se nos exige como
discípulos de Jesús, hijos del Padre, por la fuerza del
Espíritu. Partiendo de la Trinidad como modelo de
comunidad, nace un nuevo modelo de Iglesia:
La Iglesia Familia. "Se ha dicho en forma
bella y profunda, que nuestro Dios, en su misterio más
íntimo, no es una soledad, sino una familia, puesto que
lleva en sí mismo, paternidad, filiación y la esencia de la
familia que es el amor ". ( Juan Pablo II ).
C O N C L U S I Ó N :
1. Durante el día,
debiéramos acostumbrarnos en vivir en la presencia de la
Santísima Trinidad. Ciertamente la mayoría de las oraciones
que hacemos van dirigidas al Padre, por el Hijo, y a través
de la fuerza y de la Gracia que nos da el Espíritu Santo.
En nuestra vida diaria hacemos muchas veces la
señal de la Cruz, y haciéndolo de una manera consciente, honramos
el misterio por excelencia de nuestra Fe. En muchas de
nuestras costumbres hispanas, los niños se acercan a los
padres o a los abuelos, antes de salir para la escuela, o
antes de salir a jugar y les piden la bendición. Una manera
muy sencilla pero rica de significado, para honrar este
misterio central en nuestras vidas. Marcamos nuestra
actividad y nuestro reposo, nuestros dolores y nuestros
gozos, con la señal de la cruz y el nombre trinitario, y así
vamos realizando nuestro ser cristiano.
2. Esta Eucaristía que
celebramos hoy nos conexiona con nuestros hermanos sobre
todo los que más sufren y más desamparados están. Es la
proyección horizontal del cristiano, que sigue así el
ejemplo de la Trinidad, en sus relaciones hacia nosotros.
Jesús, con su vida y ministerio, vino a decírnoslo de una
manera más concreta con su vida y su mensaje.
CONTEMPLAR y PROYECTAR, debiera ser nuestra meta.
Es la contemplación y
relación íntima con la Trinidad que nos empuja a hacer lo
mismo. Sembrar el mundo de amor, como discípulos del
Amado. Esta Eucaristía nos fortalece en la visión del
misterio trinitario y nos envía en
"MISIÓN" a la evangelización del mundo entero.
Con la promesa de un Dios, que es siempre fiel,
que nos dice:
"Yo les acompaño en la tarea de extender mi
mensaje hasta el fin de los tiempos".
Isidoro V. Vicente, O.P.
Houston,
Texas
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